February 16, 2010 | El: FrancJP
Neutralidad utópica
Quizás el título de este post no sea el más adecuado. Quizás no se entienda el sentido de todo esto. Pero de lo que voy a intentar “hablar” es de la neutralidad en la red. Ya vuelto del FOSDEM y empapado de las charlas de Mozilla sobre lo mucho que se juega el futuro de la red en este año (o en los próximos dos años), caben hacer un par de reflexiones sobre ciertos aspectos de la red que suelen pasarnos desapercibidos.
Internet no es gratis. Se suele pagar para poder acceder, una cuota de acceso, un ordenador, una línea de teléfono. Lo gratuito son los contenidos. Pero que estos contenidos sean gratis, no significa que sean libres. Lamentablemente, no creo que haya un estado de plena libertad dentro de Internet. Estamos metiéndonos de a poco en un gran hermano que no sabemos todavía las consecuencias que puede tener. Internet es un gran no lugar, en el sentido de que no tiene centro, no hay arriba o abajo, ni izquierda o derecha (como conceptos de ubicación geográfica, no política). Pero que carezca de centro, no significa que no tenga control. Estamos asistiendo día tras día a intentos de las grandes corporaciones para intentar controlar esto que no saben muy bien de qué va, porque están acostumbrados a un modelo que no contempla todos estos cambios, que traen consigo la posibilidad de que cualquier persona en el planeta tenga un canal de expresión.
Para graficar un poco el desconcierto que genera la red, puedo plantear dos ejemplos que me sucedieron, y que todavía los considero graciosos. La primera es que en mi trabajo descubrieron que pueden encontrarme muy fácilmente si ingresan mi nombre en la página de Google. La segunda es que mi madre me preguntó cuasi-alarmada si era cierto que Hotmail iba a empezar a cobrar su servicio de correo.
Para la primera era algo que tarde o temprano tenía que suceder. Actualmente nuestra información circula por la red y es muy fácil encontrar datos de un posible candidato. Por eso es recomendable que las fotos donde aparecemos en situaciones un poco engorrosas no figuren en ninguna red social que carezca de escrúpulos a la hora de establecer una política de privacidad. Pero el caso es que si queremos trabajar en algo relativo a Internet, no nos queda otra que dejar una gran huella. Y esa huella puede tener una sombra que quizás no logremos controlar del todo. Una situación irónica, que hay que aprender a controlar.
La segunda es más inocente. El usuario medio es ignorante, y eso hay que aceptarlo. Yo creo que la gran mayoría de nosotros es ignorante de todo lo que sucede en esta maraña de información. Podemos abarcar muy poco, nuestro conocimiento es limitado. Pero no por eso podemos ignorar ciertos elementos que nos rodean. Las cadenas de mails son uno de esos elementos “pasivo-agresivos”. Y lamentablemente todavía hay gente que cae en ellas. Y no estoy hablando del incesante Spam que puede llegar a mi casilla de mail, prometiendome alargar mi miembro o ofrecerme descuento si compro x cantidad de viagra. Son cosas que afectan al usuario cotidiano: que hotmail empiece a cobrar por su servicio, cadenas advirtiendo sobre ladrones que roban en un descuido (como si eso nunca hubiera ocurrido antes de internet), que demos nuestros datos bancarios porque nuestro banco (casualmente) los ha perdido, etc.
Cadenas de mails que simplemente sirven para que bots de esos tan simpáticos que pululan por la red, recolecten direcciones de correo. Correos Phishing que según cada vez datos más concretos, asientan sus dominios en un par de países que pueden sonar familiares (camerún, china y creo recordar que algún país del este).
Son en esos aspectos que uno empieza a darse cuenta que la red no es neutral, y dudo mucho que lo llegue a ser en el corto plazo. ¿Qué podemos hacer para instruir a una masa de personas que apenas pueden decidir sobre el software que utilizan?. Si bien estoy de acuerdo con lo que se habló en el FOSDEM de que el software libre es elección… ¿cómo podrá el usuario básico llegar a ese punto, si no dispone de las herramientas necesarias para poder ir haciendo su camino?.
Me quedan un par de preguntas todavía, y creo que este post que iba a terminar siendo un intento de afirmación, termina siendo una incógnita hacia lo que se avecina: ¿Llegarán los “ignorantes” tecnológicos a poder elegir con total libertad? ¿O esa libertad vendrá coartada con unas opciones creadas por algún ente supervisor?. El diablo no está en la red. Está en la sociedad y esa sociedad es la que está permitiendo que unas herramientas que nos prometían total libertad, se estén convirtiendo en una pequeña jaula que cada día pierde su inocencia.

